Nunca pare de amarla con pasión ni cuando hacíamos el amor.
Ese día antes que te vayas nos escapamos del mundo y sus obligaciones, a ese sitio que tanto amábamos y que nos traía un olor a recuerdos y café. ¿Por qué te fuiste en el momento preciso? ¿No veías que esta enfermedad me carcomía la memoria? Por eso escribía siempre en este pequeño aparato que tú siempre odiabas, porque decías que nos robaba los momentos. Nunca nos cansábamos de pedir el mismo café y el mismo sándwich, porque simplemente nos hacía felices. Era nuestro boleto al otro universo, a la mitad opuesta de la maldad.
Y recuerdo muy bien que no paraba de besarte con lágrimas y suplicas mientras replicabas con esa sonrisa que todo estaría bien, ¡Y como decirle no a esa sonrisa! ¡Que ser viviente podría negarse! Solo me quedaba asentir con una media sonrisa mientras nuestras manos cruzadas se estremecían por el viento de la noche hacia nuestro pequeño hospedaje baratico donde vivíamos juntos y pagado por los esfuerzos de nuestro trabajo. Aquel anochecer fue la última vez que hicimos el amor y la primera vez que me dijiste que me amabas, que a veces te daba miedo que no te correspondieran y a veces te daba igual. Tu piel amatista se mezclaba con las sabanas y tus cabellos desordenados me señalaban a mí, veía en tus ojos marrones una vida que tendríamos mientras el Jazz que vibraba en nuestras paredes estremecía nuestros cuerpos sudando a pasión y a rencor hacia el presente que nos ponía una brecha una vez más. Nunca deje de pensar en ti mientras nuestros cuerpos se unían y mientras se escuchaba entre pensamientos... I put a spell on you, because you're mine... And i don't care if you no want me, 'Cause I’m yours, yours, yours anyhow... Oh amor tus uñas no me hacían tanto daño como parecía... I put spell on you, 'cause you'are mine. Oh amor si tan solo el temblor en nuestra habitación nos hubiera detenido no compartiríamos el mismo corazón.
...because, bi-a-doot, di-a-doot, di-a-doo you're mine...
No hay comentarios:
Publicar un comentario